Una cocina con raíces profundas
Andalucía es un mosaico de culturas que se refleja en su mesa. La influencia árabe, el mar Mediterráneo y los productos de la huerta hacen de su gastronomía una de las más variadas de España.
Gazpacho y salmorejo: frescura y tradición
El gazpacho andaluz, elaborado con tomate, pimiento y aceite de oliva, es un clásico del verano. En Córdoba, el salmorejo ofrece una versión más espesa y sabrosa.
Pescaíto frito (Cádiz y Málaga)
Crujiente, dorado y servido en papel de estraza, el pescaíto frito es símbolo de la cocina costera andaluza. Ideal para acompañar con vino blanco o cerveza fría.
Flamenquín cordobés y rabo de toro
En el interior, platos contundentes reflejan la herencia castellana. El flamenquín, con jamón y carne empanada, y el rabo de toro, guisado lentamente, son imperdibles.
Aceite de oliva virgen extra: oro líquido
Andalucía produce más del 80 % del aceite de oliva español. En Jaén, la Ruta del Aceite permite visitar almazaras y degustar diferentes variedades.
Postres con alma árabe
Los piononos de Granada o los dulces de convento son el cierre perfecto de una comida tradicional. Aromas a canela, miel y almendra resumen siglos de historia.
Comer en Andalucía es celebrar la vida
Cada comida es una excusa para reunirse, conversar y disfrutar. En Andalucía, la gastronomía es una extensión de su cultura y de su alegría de vivir.
